¿Presentan los niños afectados por el síndrome del virus del Zika retrasos en el crecimiento y trastornos nutricionales graves?
Entre 2015 y 2016, Brasil fue uno de los primeros países en establecer un vínculo entre la infección por el virus del Zika durante el embarazo y el nacimiento de niños que sufren microcefalia. Hoy en día, las investigaciones muestran que estos niños, afectados por el síndrome congénito del virus del Zika, son particularmente vulnerables a problemas de crecimiento y nutrición.
Los estudios revelan que casi la mitad de estos niños presentan retraso en el crecimiento, delgadez excesiva o sobrepeso antes incluso de alcanzar los cuatro años. Algunos tienen una estatura muy inferior a la normal, un fenómeno llamado retraso del crecimiento que afecta entre el 14 % y el 57 % de los casos según las investigaciones. Otros sufren de un peso insuficiente para su edad, una situación observada en el 14 % al 54 % de los niños. Más raramente, algunos desarrollan exceso de peso, afectando entre el 4 % y el 68 % de los casos.
Estos trastornos nutricionales suelen agravarse con el tiempo. Los niños afectados por el síndrome del virus del Zika encuentran frecuentemente dificultades para alimentarse correctamente. Muchos tienen problemas para tragar, un trastorno llamado disfagia que complica la absorción de alimentos y favorece la malnutrición. Otros factores agravan la situación: una lactancia materna demasiado corta, un destete precoz, la introducción tardía de alimentos complementarios o incluso el consumo regular de alimentos ultraprocesados, pobres en nutrientes esenciales.
Los niños alimentados únicamente por vía oral están dos veces más expuestos a la delgadez que aquellos que reciben una alimentación adaptada mediante sonda u otros métodos. Por el contrario, quienes dependen de estos métodos alternativos a veces pueden aumentar demasiado de peso. Las complicaciones médicas como el reflujo, las convulsiones o el estreñimiento, frecuentes en estos niños, también perturban su alimentación y desarrollo.
Estos resultados subrayan la importancia de un seguimiento nutricional riguroso y una atención adaptada. Los profesionales de la salud deben supervisar de cerca el crecimiento de estos niños y proponer soluciones personalizadas para evitar carencias o exceso de peso. Las familias, por su parte, necesitan un acompañamiento claro para adoptar las mejores prácticas alimentarias y apoyar el desarrollo de sus hijos. Un enfoque global, que combine cuidados médicos, apoyo nutricional y educación de los cuidadores, es esencial para mejorar la calidad de vida y las perspectivas de salud a largo plazo de estos niños.
Informations et sources
Référence scientifique
DOI : https://doi.org/10.1007/s10995-026-04252-5
Titre : Malnutrition in Children with Congenital Zika Virus Syndrome: A Systematic Review
Revue : Maternal and Child Health Journal
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Deysiane Santiago da Silva; Letícia Karla Cunha dos Santos; Suamy Sales Barbosa; Ádila Danielly Souza Costa; Nivia Maria Rodrigues Arrais; Karla Danielly da Silva Ribeiro; Márcia Marilia Gomes Dantas Lopes