
¿Amenaza el azúcar en los primeros años de vida la salud de los niños?
Los dos primeros años de vida de un niño son decisivos para su crecimiento y desarrollo futuro. Durante este período, la alimentación juega un papel central, especialmente en lo que respecta a la introducción de alimentos y bebidas azucaradas. Un estudio reciente revela que el consumo de azúcar en niños muy pequeños, en particular en forma de bebidas azucaradas y alimentos procesados, los expone a un mayor riesgo de obesidad, carencias nutricionales y enfermedades crónicas.
Los investigadores analizaron los hábitos alimentarios de más de 30.000 niños en varios países, incluyendo Francia, Estados Unidos, Brasil e India. Los resultados muestran que casi dos tercios de los niños entre 12 y 24 meses consumen regularmente bebidas azucaradas, y que el 7 % de los bebés menores de un año ya están expuestos a ellas. A los 12 meses, un niño ingiere en promedio 14 gramos de azúcar al día, lo que representa más del 5 % de su ingesta energética total, un nivel cercano a los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
Las bebidas azucaradas, como los refrescos, los jugos industriales o los tés azucarados, representan la principal fuente de azúcar en los más pequeños. Los alimentos procesados, como las galletas, los pasteles y los cereales del desayuno, también contribuyen fuertemente a esta ingesta. Un consumo diario de 20 gramos de azúcar duplica el riesgo de obesidad antes de los tres años. Estos productos azucarados suelen reemplazar a alimentos ricos en nutrientes esenciales como el hierro, el calcio o las vitaminas, lo que perturba el crecimiento y debilita las defensas inmunitarias.
Los niños acostumbrados muy temprano a los sabores dulces desarrollan una marcada preferencia por estos alimentos, en detrimento de las verduras, las frutas o las proteínas. Esta tendencia favorece carencias de micronutrientes, como la anemia por falta de hierro o problemas óseos relacionados con un déficit de calcio. A largo plazo, estos desequilibrios alimentarios también aumentan los riesgos de diabetes, enfermedades cardiovasculares y retrasos en el desarrollo cognitivo.
Para limitar estos efectos, los expertos recomiendan priorizar la lactancia materna durante los primeros seis meses, y luego introducir gradualmente alimentos frescos y no procesados. Sensibilizar a los padres sobre los peligros del azúcar y regular la publicidad de productos azucarados destinados a los niños son medidas clave para proteger su salud desde la más temprana edad.
Informations et sources
Référence scientifique
DOI : https://doi.org/10.1186/s41110-026-00449-4
Titre : Impacts of sugar consumption in the first 1,000 days of life: analysis of nutritional, growth, and health risks for children – a narrative review
Revue : Nutrire
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : João Guilherme Medeiros; Laura Barbosa Saltarelli; Daniel Henrique Alves Luciano; Maria Eduarda Capoani Antiga; Tainara Maisa Galdino Milanez; Raman Bedi; Sonia Groisman