¿Afecta la violencia sexual en línea principalmente a las adolescentes?
Las redes sociales y las tecnologías digitales han transformado profundamente las relaciones entre los jóvenes, dando lugar a nuevas formas de violencia sexual. Estas agresiones, que incluyen la difusión no consentida de imágenes íntimas, el acoso o el chantaje de carácter sexual, afectan principalmente a las chicas. Prolongan y amplifican las desigualdades de género ya presentes en la sociedad, dirigiéndose especialmente a las adolescentes y las jóvenes.
Los estudios muestran que estas violencias digitales no son incidentes aislados, sino que forman parte de un continuum de violencias sexuales que sufren las mujeres a lo largo de sus vidas. Entre las prácticas más extendidas se encuentran el envío o la recepción de imágenes sexuales no solicitadas, la difusión de fotos o vídeos íntimos sin consentimiento, o el chantaje con la publicación de dichas imágenes. Estos actos, a menudo minimizados o presentados como bromas, tienen graves consecuencias en la salud mental y social de las víctimas. Las chicas son las principales víctimas, mientras que los chicos suelen ser los autores.
Las jóvenes sufren un impacto emocional y social más fuerte que los chicos. Están más expuestas a la ansiedad, la depresión e incluso a ideas suicidas. Su reputación puede verse duraderamente afectada y corren el riesgo de ser estigmatizadas o culpabilizadas por su entorno. Las reacciones de las instituciones, como las escuelas o las plataformas en línea, suelen ser insuficientes, lo que desalienta a las víctimas a buscar ayuda.
Las intervenciones preventivas actuales se centran principalmente en los riesgos individuales, sin tener siempre en cuenta las dimensiones estructurales como el género y las relaciones de poder. Sin embargo, para proteger eficazmente los derechos sexuales y digitales de los jóvenes, es esencial adoptar un enfoque global. Esto implica una mejor formación de los profesionales, educar a los jóvenes en un uso respetuoso de las herramientas digitales y fortalecer los mecanismos de denuncia y apoyo.
La violencia sexual en línea no es una fatalidad. Una toma de conciencia colectiva y acciones específicas pueden permitir prevenir mejor estos abusos y acompañar a las víctimas. El desafío es crear un entorno digital más seguro, donde cada persona pueda desenvolverse sin temor a ser humillada o amenazada.
Informations et sources
Référence scientifique
DOI : https://doi.org/10.1007/s40894-026-00281-x
Titre : Technology-Facilitated Sexual Violence among Adolescents and Young People: A Systematic Review of Reviews
Revue : Adolescent Research Review
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Laura Sampedro-Ferreirós; Yolanda Rodríguez-Castro; Rosana Martínez-Román; María Lameiras-Fernández